¿Créditos personales en línea para todos?

¿Todos pueden acceder a los crédito sin intereses? ¿El financiamiento es para todos? ¿Cualquier llega, solicita y recibe su dinero así sin más? La respuesta rotunda es no.

Y te voy a explicar por qué. Entregarle dinero a cualquiera implicaría un riesgo altísimo. Sería como ir caminando por la calle Madero, en la Ciudad de México, ahí al lado de Bellas Artes y entregarle un fajo de billetes a una persona que va pasando y le das un papelito con tus datos bancarios y tu nombre para que te deposite en un mes.

El señor toma el fajo de billetes, ve tus datos, acepta, se dan la mano y se va. ¿Cómo sabes que el señor te va a depositar en la fecha acordada si ni siquiera lo conoces? No lo sabes, estás jugando contra la suerte. Quizá sí te pague, quizá no. Ojalá el ser humano fuera tan recto que no dudáramos de él y tuviéramos la seguridad absoluta que se comportara conforme lo dicta la ley. Pero la realidad es otra…

Es lo mismo con los créditos personales en línea. ¿Cómo podríamos prestarle dinero a alguien que no conocemos? Para eso está la solicitud que llenas en línea y la consulta que se hace a tu historial crediticio en algo parecido al “Buró de Crédito” que se llama “Círculo de Crédito.” Si la persona que está pidiendo $2,000 pesos le debe $30,000 a un banco, asumimos que no tiene el hábito de pagar y por eso se le niega el crédito sin intereses.

Este tipo de medidas de prestarle a las personas que vemos que tienen todo en orden y de declinar las solicitudes de los que sospechamos algo, nos permite mantener unas tasas de interés estables que te beneficien a ti como buen cliente. De lo contrario, tendríamos que aumentar las tasas de interés para poder solventar a todos los que no nos pagarían.