¿Crédito personal o tarjeta de crédito?

Hablar de financiamiento es tocar una de las fibras más sensibles para muchos mexicanos. Dada la dificil situación económica que inunda los hogares en el país, se ha vuelto complicado crear una cultura enfocada a la administración económica.

Este reto ha desencadenado una ola de alternativas que surgen en la necesidad por satisfacer aspectos básicos de la vida cotidiana, desde préstamos inmediatos, créditos en línea, créditos personales, hasta los diferentes tipos de préstmos en México; ya sea para saldar alguna deuda o cubrir las clásicas vacaciones de verano.

Para estos y otros imprevistos algunas personas se encuentran en la disyuntiva entre estas dos alternativas: crédito personal o tarjeta de crédito. Para tomar la mejor decisión de acuerdo a lo que buscas financiar, es necesario evaluar ambas opciones, según los beneficios que otorgan.

Por un lado, los créditos personales son en realidad préstamos de dinero dados por entidades financieras que debes regresar en un plazo de tiempo determinado. La cantidad de dinero te será dada en una sola exhibición que deberás pagar posteriormente con intereses.

Por eso debes poner mucha atención a la hora de elegir con qué empresa has de tramitar tu crédito personal, para que más allá de ser créditos urgentes que te saquen del apuro, se conviertan en la opción más factible para tu economía, sin que tengas que pagar hasta el doble debido a intereses.

Sin embargo, con los créditos personales tienes la posibilidad de solicitar una cantidad mayor de dinero en comparación con la tarjeta de crédito; muy recomendable en el caso de que desees poner un negocio o invertir una cantidad de dinero en específico.

Por su parte, las tarjetas de crédito son préstamos de dinero en parcialidades, que permiten disponer del monto conforme al ritmo de cada quien. Una de las ventajas del “dinero plástico” es que mientras pagues de manera puntual, no se generan mayores intereses, además de que con forme se vaya liquidando el saldo, tienes la posibilidad de incrementar la cantidad del crédito del cual puedes disponer.

Si no se tiene cuidado del manejo de la misma, las comisiones e intereses se pueden disparar dado el pago de productos o servicios realizados a través de la misma.

Así que ya sabes, tanto los créditos personales como las tarjetas de crédito pueden ser una gran opción para darle un respiro a tu cartera y cubrir aquellos gastos imprevistos o que no te sean posibles de pagar del modo convencional. Pero debes tener mucho cuidado a la hora de utilizar cualquiera de los dos.

También puedes checar otras opciones como préstamos en línea y créditos en línea, que te ofrecen otra alternativa con diferentes beneficios. ¡Investiga, conoce y evalúa lo que más te conviene!

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Préstamos inmediatos en línea para no descapitalizarte

El capital, como bien sabes, es el dinero en efectivo que tienes en la cartera o en tu cuenta bancaria. En ocasiones sí cuentas con el efectivo para poder cubrir el inconveniente que se atraviesa, pero ¿y después? ¿tendrás para el resto de la semana? ¿Podrás llegar cómodamente a la siguiente fecha de pago?

Ahí es donde entra la comodidad del préstamo personal online. Te ayuda a no perder ese capital que te servirá para cubrir tus necesidades de todos los días. Los préstamos inmediatos en línea se convierten en una extensión de tu cartera para no meterte en aprietos.

Ahora bien, no te recomendamos pedir muchos préstamos inmediatos en línea al mismo tiempo porque sentirás un gran desahogo momentáneo al recibir todo el dinero en tu cuenta y poder disponer de él. Pero el sufrimiento llegará cuando te lleguen las fechas de pago de esos créditos. Si te sobre endeudas no tendrás para pagar y los cargos moratorios al no pagar a tiempo se irán multiplicando. Entrar en ese círculo vicioso no es sano. Nada recomendable.

Es mejor que vayas cubriendo tus objetivos financieros uno por uno, con un préstamo personal online a la vez. Primero termina de pagar el que acabas de solicitar y luego empiezas con otro, y así sucesivamente. No te quieras comer el mundo de un día para otro. Para todo hay momentos, y en las finanzas personales es muy importante respetar esos momentos.

Esta técnica de la no descapitalización la aplican los negocios. Es más valioso tener el flujo de efectivo en la caja que descapitalizarse para evitar pagar algo de intereses. Sí, seguramente no pagarías ni un peso de intereses, pero la operación diaria se vería perjudicada porque te quedas sin efectivo para reaccionar ante cualquier situación.

Es cuestión de equilibrar lo que tienes con lo que quieres tener. Toma las decisiones más informadas y recuerda: el no tener efectivo en tu cartera te puede salir más caro.

¿Créditos personales en línea para todos?

¿Todos pueden acceder a los crédito sin intereses? ¿El financiamiento es para todos? ¿Cualquier llega, solicita y recibe su dinero así sin más? La respuesta rotunda es no.

Y te voy a explicar por qué. Entregarle dinero a cualquiera implicaría un riesgo altísimo. Sería como ir caminando por la calle Madero, en la Ciudad de México, ahí al lado de Bellas Artes y entregarle un fajo de billetes a una persona que va pasando y le das un papelito con tus datos bancarios y tu nombre para que te deposite en un mes.

El señor toma el fajo de billetes, ve tus datos, acepta, se dan la mano y se va. ¿Cómo sabes que el señor te va a depositar en la fecha acordada si ni siquiera lo conoces? No lo sabes, estás jugando contra la suerte. Quizá sí te pague, quizá no. Ojalá el ser humano fuera tan recto que no dudáramos de él y tuviéramos la seguridad absoluta que se comportara conforme lo dicta la ley. Pero la realidad es otra…

Es lo mismo con los créditos personales en línea. ¿Cómo podríamos prestarle dinero a alguien que no conocemos? Para eso está la solicitud que llenas en línea y la consulta que se hace a tu historial crediticio en algo parecido al “Buró de Crédito” que se llama “Círculo de Crédito.” Si la persona que está pidiendo $2,000 pesos le debe $30,000 a un banco, asumimos que no tiene el hábito de pagar y por eso se le niega el crédito sin intereses.

Este tipo de medidas de prestarle a las personas que vemos que tienen todo en orden y de declinar las solicitudes de los que sospechamos algo, nos permite mantener unas tasas de interés estables que te beneficien a ti como buen cliente. De lo contrario, tendríamos que aumentar las tasas de interés para poder solventar a todos los que no nos pagarían.